Pregúntale a Barroso

El pasado 11 de septiembre la Eurocámara organizó el debate anual sobre el ‘Estado de la Unión’. Es el cuarto debate de este tipo desde 2010. Una cita que con el paso de los años pretende marcar la política comunicativa europea.

Durao Barroso

El  ‘Presidente’ frente a los diputados
El debate se inspira del símil estatal sobre el ‘Estado de la Nación’. El jefe del ejecutivo presenta sus líneas maestras y se presta al ejercicio de debatir con la cámara legislativa. En el caso del Parlamento Europeo la lógica es la misma, aunque con los matices propios de la arquitectura comunitaria. Ni el Parlamento Europeo dispone del monopolio legislativo (compartido con el Consejo), ni la Comisión rinde únicamente cuentas al hemiciclo (su presidente es nombrado oficialmente por el Consejo Europeo).

#AskBarroso
Aprovechando la singularidad del momento, la Comisión ha intentado cada año dar un salto en materia comunicativa. El hashtag que se introdujo por primera vez en 2011 – #SOTEU (State Of The European Union) – consiguió la semana pasada colocarse un par de minutos como trending topic mundial. Despertó poco interés en los medios de comunicación, pero acumuló 10.000 menciones.
Como en 2012, el Presidente Barroso también se prestó al ejercicio de la entrevista digital. Los internautas plantearon sus preguntas a través del hashtag #AskBarroso, en formato vídeo, tweet, o a través del Google+Hangout. Por primera vez la selección final la hizo directamente un editor de Euronews. Una decisión acertada para la participación y la credibilidad.

En 37 minutos Barroso respondió a 10 preguntas. Habló de multilingüismo; cambio climático; una mina de oro en Rumanía; el movimiento independista en Escocia y Catalunya; los abusos contra la comunidad LGBT; Gibraltar; la política exterior europea; o el futuro de Ucrania. Intervinieron en directo 4 hombres y 2 mujeres, y sólo una pregunta – la del multilingüismo – se hizo y se respondió en otra lengua que no fuera el inglés (en este caso en francés).

 Pistas para repetir (¿y mejorar?)
-Periodicidad. Los beneficios de una comunicación desacomplejada y directa siguen infravalorados en las estrategias comunicativas cotidianas. La escasez de espacios y oportunidades para interactuar directamente con los representantes esconde, probablemente, un prejuicio preocupante.
-Timing. Barroso no se auto-limitó en el tiempo de respuesta. Una pena. Ser breve no sólo te empuja a la claridad e espontaneidad, es la mejor manera de responder a un mayor número de preguntas.
-Objetivo. Analizando el total de preguntas que formuló la red, algunos temas fueron reiterativos. Una repetición tal vez legítima, pero que sustrae valor a la heterogeneidad y diversidad de opiniones. El nivel de movilización alrededor de una determinada cuestión (a través o no de grupos de presión) no debe ser el único criterio de selección. El objetivo debe ser el de responder al máximo número de interpelaciones. Al fin y al cabo, cada pregunta, por singular que sea, es también una oportunidad para reafirmar su posición.

#AskBarroso no debe conformarse con 10 respuestas y un centenar de silencios. Es posible querer más.

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Pistas:

#SOTEU 2013
http://www.euractiv.com/node/530383
El vídeo del debate íntegro sobre el ‘Estado de la Unión’.

Storify EurActiv
Link
Recopilación con las reacciones y momentos más importantes del debate. Incluye links a los debates de los años anteriores

Pie de foto (tweeteada por la cuenta de la Comisión)
http://t.co/HJkg2k8Co0
A 20 minutos de su intervención, ¿se cambió de mesa Barroso para la foto o utiliza la mesa auxiliar para concentrarse al máximo en el discurso más importante del año?