34 segundos

Los rostros de la reconstrucción

34. Esos dos dígitos fueron suficientes para quebrarlo todo. 34 segundos, apenas medio minuto bastó para hacer tábula rasa y obligar a un país con doscientos años de historia a empezar de cero. Las tragedias tienen sus propias matemáticas y los números siempre son fríos. 34 segundos, 300.000 muertos, 250.000 hogares destruidos. En este sexto aniversario del terremoto de Haití no queremos estadísticas ni calculadoras. Buscamos los rostros, los nombres, las miradas de todas esas personas que hoy siguen viviendo, que siguieron adelante, que reconstruyeron sus vidas… A pesar de todo. Esta galería es un homenaje a los que están llamados a ser el presente y futuro de Haití. 34 rostros, uno por cada segundo que duró el seísmo. 34 historias de superación, de esfuerzo, de valentía. 34 sueños.

 
JESSY PAMELA CHRISTIAN (22 AÑOS) ACABA DE ABANDONAR EL CAMPO DE DESPLAZADOS DONDE VIVÍA JUNTO A SU FAMILIA. DEBE EMPEZAR DE NUEVO EN UN CUARTO DE ALQUILER. AHORA ESPERA DAR UN FUTURO MEJOR A SU HIJO LAKEYCHA, DE 9 MESES.

Jessy Pamela Christian (22 años) acaba de abandonar el campo de desplazados donde vivía junto a su familia. Debe empezar de nuevo en un cuarto de alquiler. Ahora espera dar un futuro mejor a su hijo Lakeycha, de 9 meses.

  EN LOS CAMPOS DE DESPLAZADOS QUE AÚN QUEDAN ABIERTOS, LAS FAMILIAS SE APOYAN MUTUAMENTE PARA SOBREVIVIR FRENTE A LA PRECARIEDAD. THEAVA VIASAMA ES UNA DE LAS HABITANTES DE CAMP CANO, EN PUERTO PRÍNCIPE.

En los campos de desplazados que aún quedan abiertos, las familias se apoyan mutuamente para sobrevivir frente a la precariedad.

 

JEAN INOSTER (65 AÑOS) VIVE EN EL CAMPO DE DESPLAZADOS DE CAMP ACRA, PUERTO PRÍNCIPE. CONSTRUYÓ SU CASA CON SUS PROPIAS MANOS. SUEÑA CON VOLVER A TENER UNA VIVIENDA DIGNA PARA EL Y SU FAMILIA.

Jean Inoster (65 años) vive en el campo de desplazados de Camp Acra, Puerto Príncipe. Construyó su casa con sus propias manos. Sueña con volver a tener una vivienda digna para él y su familia.

 

"SOMOS HAITIANOS Y TENEMOS DERECHO A UNA CASA, A PODER COMER, A UNA EDUCACIÓN... NI SIQUIERA TENEMOS TRABAJO", EXIGE LESLY ILYSS, PRESIDENTE DEL COMITÉ DE VECINOS DEL CAMPO DE DESPLAZADOS DE ACRA.

“Somos haitianos y tenemos derecho a una casa, a poder comer, a una educación… Ni siquiera tenemos trabajo”, exige Lesly Ilyss, presidente del comité de vecinos del campo de desplazados de Acra. Renee Fabienne, propietaria del único salón de belleza del campo, se esfuerza cada día por mantener a flote el negocio a pesar de las dificultades.

 

"MI MAYOR DESEO ES QUE MIS HIJOS PUEDAN VOLVER A IR A LA ESCUELA", CUENTA JOVIENT BERALIS, HABITANTE DEL CAMPO DE DESPLAZADOS DE CAMP CANO.“Mi mayor deseo es que mis hijos puedan volver a ir a la escuela”, cuenta Jovient Beralis, habitante del campo de desplazados de Camp Cano.

  EN LAS ZONAS RURALES, LOS HAITIANOS TAMBIÉN DEBEN HACER FRENTE A LA FALTA DE SERVICIOS. PIERRE SAINT NELIO (44 AÑOS) VIVE CON SU FAMILIA EN LA PEQUEÑA ALDEA DE LAVIAL.

En las zonas rurales, los haitianos también deben hacer frente a la falta de servicios. Pierre Saint Nelio (44 años) vive con su familia en la pequeña aldea de Lavial.

 

"AHORA MISMO NO TENGO NADA, NINGÚN AHORRO, PERO ME GUSTARÍA MONTAR MI PROPIO NEGOCIO", DICE SYNTHESE MICHELLE (65 AÑOS), VECINA DE LA COMUNIDAD DE LAVIAL.

“Ahora mismo no tengo nada, ningún ahorro, pero me gustaría montar mi propio negocio”, dice Synthese Michelle (65 años), vecina de la comunidad de Lavial.

  MICILIA LERICE (75 AÑOS) Y ROSANA MICHELLE (45 AÑOS) PERDIERON SUS CASAS TRAS EL TERREMOTO. AÑOS DESPUÉS HAN PODIDO REINICIAR SUS VIDAS GRACIAS A LAS NUEVAS VIVIENDAS QUE LES HA CONSTRUIDO EL COLECTIVO DE JÓVENES UNIVERSITARIOS DE CARREFOUR (OJUCAH).

Micilia Lerice (75 años) y Rosana Michelle (45 años) perdieron sus casas tras el terremoto. Años después han podido reiniciar sus vidas gracias a las nuevas viviendas que les ha construido el Colectivo de Jóvenes Universitarios de Carrefour (OJUCAH).

 

JEAN FILS ANICE (64 AÑOS) FORMA PARTE DEL COLECTIVO HAITIANO OJUCAH QUE TRABAJA POR AYUDAR A LAS COMUNIDADES RURALES DE LA REGIÓN DE CARREFOUR.

Jean Fils Anice (64 años) forma parte del colectivo haitiano OJUCAH que trabaja apoyando a las comunidades rurales de la región de Carrefour.

  MUCHOS HAITIANOS HAN TENIDO QUE SOBREVIVIR AL TERREMOTO, PERO TAMBIÉN A LOS POSTERIORES DESALOJOS DE SUS TIERRAS. SYLVAIN YVES FEGUENS (32 AÑOS) VUELVE A LEVANTAR SU CASA DESPUÉS DE QUE UNOS HOMBRES ARMADOS LA DESTRUYERAN HACE UNOS MESES.

Muchos haitianos han tenido que sobrevivir al terremoto, pero también a los posteriores desalojos de sus tierras. Sylvain Yves Feguens (32 años) vuelve a levantar su casa después de que unos hombres armados la destruyeran hace unos meses.

 

VERONIQUE SEJOUR (56 AÑOS) HA SUFRIDO VARIOS INTENTOS DE DESALOJO. ESTA ES LA TERCERA VEZ QUE RECONSTRUYE SU CASA. SOLO ESPERA QUE LA JUSTICIA CASTIGUE A LOS CULPABLES.

Veronique Sejour (56 años) ha sufrido varios intentos de desalojo. Esta es la tercera vez que reconstruye su casa. Solo espera que la justicia castigue a los culpables.

  "NO PODEMOS VIVIR EN PAZ, SIEMPRE NOS ESTÁN INTIMIDANDO", DENUNCIA BENITA TOUUSSAINT (28 AÑOS). VIVE EN KORAY SESLES, UNA DE LAS ZONAS MÁS AFECTADAS POR LOS DESALOJOS FORZOSOS.

“Sé que algún día volveremos”, asegura Dierry Flis Aimé (45 años). Fue expulsado de sus tierras hace dos años. “No podemos vivir en paz, siempre nos están intimidando”, denuncia Benita Toussaint (28 años). Vive en Koray Sesles, una de las zonas más afectadas por los desalojos forzosos.

 

NIÑOS JUEGAN ENTRE LAS CASAS DE MORNE HERCULE, PUERTO PRÍNCIPE, UNO DE LOS BARRIOS RECUPERADOS TRAS EL TERREMOTO.

Niños juegan entre las casas de Morne Hercule, Puerto Príncipe, uno de los barrios recuperados tras el terremoto.

 

JOISIMENE DIFFICILE (58 AÑOS) COLABORA COMO VOLUNTARIA DE LA CRUZ ROJA HAITIANA EN LA LOCALIDAD FRONTERIZA DE ANSE À PITRES. SU LABOR CONSISTE EN AVISAR A SUS VECINOS CUANDO EL GOBIERNO ACTIVA LA ALARMA POR RIESGO DE DESASTRE NATURAL.

Joisimene Difficile (58 años) colabora como voluntaria de la Cruz Roja Haitiana en la localidad fronteriza de Anse À Pitres. Su labor consiste en avisar a sus vecinos cuando el Gobierno activa la alarma por riesgo de desastre natural.

  EN LA REGIÓN MÁS SECA, JUNTO A LA FRONTERA CON REPÚBLICA DOMINICANA, EL VERDADERO RETO ES SOBREVIVIR A LA SEQUÍA. FLORIA ANNE MARIE (45 AÑOS) PARTICIPA EN UN PROYECTO PARA REPLANTAR NUEVAS ESPECIES MÁS RESISTENTES EN HUERTOS COMUNITARIOS.

En la región más seca, junto a la frontera con República Dominicana, el verdadero reto es sobrevivir a la sequía. Floria Anne Marie (45 años) participa en un proyecto para replantar nuevas especies más resistentes en huertos comunitarios.

 

PATRICK DAMILE CONTINÚA TRABAJANDO COMO GUARDIA DE SEGURIDAD DEL CENTRO COMERCIAL DE PUERTO PRÍNCIPE "THE PLAZA STORE", A PESAR DE QUE ESTÁ TOTALMENTE DERRUIDO.

Patrick Damile continúa trabajando como guardia de seguridad del centro comercial de Puerto Príncipe “The Plaza Store”, a pesar de que está totalmente derruido.

  SIMUS SALMA, CILIENE JOSEPH Y EL PADRE JEAN RONY BAGEON TRABAJAN COMO LÍDERES COMUNITARIOS EN DIFERENTES LOCALIDADES DE PUERTO PRÍNCIPE. SU TRABAJO HA SIDO FUNDAMENTAL PARA LA RECOMPOSICIÓN DEL TEJIDO SOCIAL TRAS EL SEÍSMO. "CON ESFUERZO TODO SE CONSIGUE. PENSEMOS EN LO GLOBAL Y ACTUEMOS EN LO LOCAL", DEFIENDE SALMA.

Simus Salma, Ciliene Joseph y el padre Jean Rony Bageon trabajan como líderes comunitarios en diferentes localidades de Puerto Príncipe. Su labor ha sido fundamental para la recomposición del tejido social tras el seísmo. “Con esfuerzo todo se consigue. Pensemos en lo global y actuemos en lo local”, defiende Salma.

  LUCIENE LEVEILLE (15 AÑOS) SUEÑA CON TENER AGUA CORRIENTE. DESDE HACE MESES, CUANDO DEJÓ DE FUNCIONAR LA FUENTE DEL PUEBLO, PASA HORAS DENTRO DE ESTE POZO PARA INTENTAR EXTRAER ALGO DE AGUA. LAS NIÑAS MÁS JÓVENES SON LAS ÚNICAS QUE CABEN.

Luciene Leveille (15 años) sueña con tener agua corriente. Desde hace meses, cuando dejó de funcionar la fuente del pueblo, pasa horas dentro de este pozo para intentar extraer algo de agua. Las niñas más jóvenes son las únicas que caben.

 

PREPTY MORLAND (42 AÑOS) TRABAJA EN UN PROYECTO BINACIONAL ENTRE HAITÍ Y REPÚBLICA DOMINICANA PARA LA PREVENCIÓN DE RIESGOS Y DESASTRES EN LA FRONTERA.

Prepty Morland (42 años) trabaja en un proyecto binacional entre Haití y República Dominicana para la prevención de riesgos y desastres en la frontera.

  TOUST EGENE Y SU MUJER ISOLENA FRANCO VIVEN JUNTO A LA FRONTERA DE HAITÍ CON REPÚBLICA DOMINICANA. CADA DÍA LUCHAN POR SOBREVIVIR EN MEDIO DE LA CARESTÍA MÁS ABSOLUTA DE SERVICIOS BÁSICOS. NO DISPONEN DE AGUA NI ELECTRICIDAD. VIVEN EN UNA CHOZA CONSTRUIDA DE RAMAS Y CAJAS DE CARTÓN.

Toust Egene y su mujer Isolena Franco viven junto a la frontera de Haití con República Dominicana. Cada día luchan por sobrevivir en medio de la carestía más absoluta de servicios básicos. No disponen de agua ni electricidad. Viven en una choza construida de ramas y cajas de cartón.

ISLINA SANT LOUIS (25 AÑOS) VIVE EN UN CAMPO DE DESPLAZADOS EN LAS AFUERAS DE LA LOCALIDAD DE ANSE À PITRES. CUANDO SE PUSO DE PARTO TUVO QUE CAMINAR DURANTE HORAS HASTA LLEGAR AL CENTRO DE SALUD MÁS PRÓXIMO. LA AMBULANCIA NO TENÍA GASOLINA PARA IR A RECOGERLA. AFORTUNADAMENTE, LA PEQUEÑA ROBERTICA NACIÓ SANA.

Islina Sant Louis (25 años) vive en un campo de desplazados en las afueras de la localidad de Anse À Pitres. Cuando se puso de parto tuvo que caminar durante horas hasta llegar al centro de salud más próximo. La ambulancia no tenía gasolina para ir a recogerla. Afortunadamente, la pequeña Robertica nació sana.

  EN ALGUNAS ZONAS DE HAITÍ, FAMILIAS COMO LAS DE SAMUEL GANTE O DESIR DIESEL SIGUEN VIVIENDO BAJO TECHOS Y PAREDES LLENOS DE GRIETAS POR EL TERREMOTO.

En algunas zonas de Haití, familias como las de Samuel Gante o Desir Diesel siguen viviendo bajo techos y paredes llenos de grietas provocadas por el terremoto.

 

EN LA PEQUEÑA LOCALIDAD DE CURTIS, LUCHAN PARA QUE EL GOBIERNO NO SE OLVIDE DE ELLOS Y RETOME LOS PROYECTOS DE RECONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS.

En la pequeña localidad de Curtis, muchas personas luchan para que el Gobierno no se olvide de ellos y retome los proyectos de reconstrucción de viviendas.

  GUY DERILUS (39 AÑOS) FUE EL FUNDADOR DE LA PRIMERA ESCUELA EN LA LOCALIDAD DE CURTIS. TAMBIÉN FUE DESTRUIDA POR EL TERREMOTO, POR ESO CADA AÑO LA VA RECONSTRUYENDO POCO A POCO. "CUANDO LLEGUÉ SOLO TRES NIÑOS SABÍAN LEER Y ESCRIBIR, AHORA SON 155. NO PUEDO DEJARLES SOLOS".

Guy Derilus (39 años) fue el fundador de la primera escuela en la localidad de Curtis. También fue destruida por el terremoto, por eso cada año la va reconstruyendo poco a poco. “Cuando llegué solo tres niños sabían leer y escribir, ahora son 155. No puedo dejarles solos”.

 

"CLARO QUE TENGO MIEDO DE VIVIR AQUÍ, PERO HE TENIDO QUE APRENDER A CONVIVIR CON ÉL", RECONOCE DORILAS CONTIS (72 AÑOS). VIVE DESDE 2010 ENTRE LAS RUINAS DE SU PROPIA CASA. "LO QUE A MÍ ME PASE YA NO ME IMPORTA. SOLO QUIERO QUE, AL MENOS, MIS HIJOS DISFRUTEN DE UN FUTURO MEJOR".

“Claro que tengo miedo de vivir aquí, pero he tenido que aprender a convivir con él”, reconoce Dorilas Contis (72 años). Vive desde 2010 entre las ruinas de su propia casa. “Lo que a mí me pase ya no me importa. Solo quiero que, al menos, mis hijos disfruten de un futuro mejor”.

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