El Mediterráneo, en imágenes

¿Qué es el Mediterráneo?, ¿Cuántos mares contiene?, ¿Cuántas identidades se han formado en este mar que llegó a ser un solo imperio?, ¿Cuántas se han perdido?, ¿Qué es ser Mediterráneo?… Son solo algunas de las preguntas que me hice durante la travesía y de las que busqué, como mínimo, algunas pistas. En todo el viaje, me acompañó Predrag Matvejevic y su maraviloso Breviario Mediterráneo y, quizá por eso, al trabajo de recoger las historias de marinos abandonados se sumó un intento de reflexionar sobre la identidad Mediterránea.

Construyendo este blog, volvieron a surgir los interrogantes. No podía subir fotos de los marinos porque ya entendí que quien consigue salir del abandono no quiere regresar a él: ni con su nombre y, ni mucho menos, con su rostro. De hecho, es tanta la distancia que se pone con ese “momento” que algunos marinos me han borrado de su Facebook. Hablando con colegas fotógrafos varios me han regalado su propia visión de algunas de las piezas de este puzle que es el Mediterráneo y que, en cierta manera, responden a algunas de las preguntas.

Sangre en la libreta. Entro y salgo de Egipto sin ni siquiera ver las pirámides. Es Témoris Grecko, viajero y periodista, quien me cede estas fotos que él tomó en Egito en uno de sus viajes. Imposible contarlos, imposible saber dónde está.  Gracias a los relatos de Témoris Grecko muchos sabemos que sucede en rincones olvidados, invisibilizados y recónditos del mundo. Él llega, lo analiza, lo vive y lo cuenta como nadie. Su web es www.temoris.org

 

 

 

 

 

En el limbo, en Civitavecchia. Es Italo Rondinella www.italorondinella.com quien me cede esta serie que habla del Mediterráneo desde tierra adentro. Las imágenes forman parte de una serie hecha en la costa  Toscana en febrero del 2011, cerca de Talamone y la península del Argentario.

 

(La narración de En el limbo, en Civitavecchia empezará en esta ocasión en martes)

Hacia el sur, rumbo a Ceuta y En manos de dos mujeres en Gibraltar. Camilla de Maffei ilustra este viaje a las Columnas de Hércules, a este arco latino de este mar Mediterráneo cuyas fronteras son más mentales que reales. ¿Cómo lo titulas?, le pregunté. Camilla me respondió una frase que, en realidad, no podía ser otra:  Nacimos en el mar , y se puede ver completo en su página web http://www.camillademaffei.com/

Hace ya tres años coincidí con Camilla de Maffei en la redacción de El Periódico de Catalunya. De ahí nacieron muchas charlas sobre mujeres, sobre mares, sobre viajes. Juntas, gracias a otra beca del Conca, documentamos las historias de vida de trabajadoras sexuales ancianas en puertos del Mediterráneo. Hemos trabajado en Barcelona y en Génova. De nuevo, dos puertos del Mediterráneo. Le pedí que me dejara estas imágenes que me acompañarán durante las próximas dos semanas. Ella más que nadie me ha escuchado hablar del primer encuentro que tuve con mujeres en este universo marino.

 

Primera escala en Estambul.Viajé con Oscar Elias a Estambul hace ya muchos años. Entonces aún me perdía entre el Bósforo y el Cuerno de Oro y no entendía cómo moverme en esta ciudad vibrante. Necesitas varios viajes a Estambul para entender esta ciudad que es donde empieza todo, y por todo se entiende lo humano y lo acuático. Oscar me cede estas imágenes acuáticas de ese viaje que hicimos juntos.

Oscar Elias (Salta, Argentina, 1968) es  fotógrafo y viajero. Vivió en Buenos Aires,  Gaibú (Brasil),  Mojácar (Almeria, España), y en Madrid, antes de recalar en Barcelona en el año 2001. Explica que Barcelona es más que su lugar de residencia un punto de partida, un lugar estratégico desde donde viajar,  casi permanentemente, con la cámara de fotos siempre al hombro. Trabaja como free lance, desde la agencia A Media www.amediapress.com de la que es socio fundador, colaborando en medios gráficos europeos y latinoamericanos, principalmente en temas relacionados con viajes.

 

El principio de la travesía: Valencia-Salerno es un viaje al silencio y al universo masculino de los marinos. Julio Carbó me cedió unas imágenes del mar que baña la costa catalana. Son imágenes del Maresme, de la costa barcelonesa, de días de sol, de atardeceres de lluvia.

 

 

 

El puerto de partida, Barcelona aparece junto al trabajo de Ferran Nadeu. Le pregunté si tenía algún trabajo sobre el Mediterráneo mientras trabajábamos con africanos perdidos en Barcelona  y, en menos de tres horas, me enviaba este trabajo sobre la pesca de cerco en Barcelona. Me explicó que, como mis tripulaciones abandonadas, los pescadores también están abandonados y viven verdaderos calvarios para llegar a fin de mes. Él los fotografió en septiembre del año pasado y son una respuesta a lo que se ha perdido, como mínimo en esta orilla. En alguna foto, se ve Barcelona de fondo. Faisal se topará de frente con algunos de estos pescadores cuando salga de su encierro y recorra el barrio de  la Barceloneta. Gracias, Ferran.