Pau Garcia-Milà (Olesa de Montserrat, 1987) es, como se decía en un anuncio, un JASP: joven aunque sobradamente preparado. Cuando rozaba los 18 años, ideó junto a un amigo la empresa de cloud computing Eyeos, pionera en este campo. Rechazó fichar por Twitter (cuando todavía era un proyecto embrionario) para seguir trabajando en su compañía. Ahora Eyeos es el proyecto de programario libre más grande de España y sigue creciendo. Con un estilo similar al de Mark Zuckenberg – viste tejanos y camiseta–, responde la entrevista sentado en el sofá del recibidor de la empresa, con un futbolín al frente.
¿Cómo surgió la idea de crear una empresa de cloud computing? La idea surgió de una necesidad. Queríamos acceder a mucha información digital desde cuatro puntos distintos y era imposible. Se podía transportar con un pen drive o un portátil, pero se dependía de su capacidad de almacenaje y era ineficiente. Nos preguntamos si éramos capaces de crear un espacio en internet que nos permitiera alojar la información. Y lo montamos.
¿Qué otras ventajas tiene? -Permite, por ejemplo, que los usuarios puedan utilizar los mismos archivos independientemente de si trabajan con Linux, Windows o Mac. Alguien nos advirtió de que la idea era interesante y tras un año y medio montamos la empresa, que empezó a crecer. Tres años después, Eyeos tiene presencia en 64 países, con más de 850.000 descargas. Y una serie de acuerdos con IBM y Telefónica, entre otros, permiten que la empresa siga expandiéndose.
Así, ¿de forma tan sencilla? El proyecto inicial tuvo mucha repercusión, pero llegar hasta aquí no ha sido fácil. Tenemos una treintena de empleados, muy formados y con experiencia, que han impulsado el crecimiento de la empresa. Además, la evolución de la tecnología ha sido clave. La aparición de netbooks, smatphones y tabletas nos ha beneficiado, ya que cada vez hay más pantallas que se conectan a internet con poca memoria interna y dependen de la nube.
¿Es seguro el cloud computing? ¿La privacidad del usuario está a salvo? Depende de cómo se utilice y de quién esté prestando el servicio. En este momento, a muchos internautas les gusta explicar y publicar lo que hacen, y se benefician de esto. Pero para profesionales, pequeñas empresas y grandes corporaciones, como un banco, es vital controlar la privacidad. A veces les interesa que sus datos sean públicos y otros no. Pero no se debe vincular la nube con la inseguridad.
¿Que garantías tiene el internauta de ser el único que controla su información en la nube? Con iniciativas como Eyeos, todas. Al ser programario libre, las empresas pueden instalar el escritorio virtual en el servidor que quieran. El <i>copyright</i> lo controla la propia compañía, esta es la gran diferencia con Google Docs. En un periódico, por ejemplo, la información y las imágenes son lo más importante, ¡pues maldita la gracia si lo controla Google! O si las imágenes de una web están vinculadas a Flickr, el día que éste caiga, las imágenes del site se verán en blanco. Esto es inadmisible y se puede evitar si los clientes controlan su información.
Ayer se estrenó la versión 2.4 de Eyeos, ¿qué novedades presenta? Aúna lo mejor de la primera y la segunda versión. Es una herramienta muy potente y con aspecto de escritorio, lo que facilita que el usuario se desenvuelva cómodamente en el entorno. Además, incluye una versión para smartphones y tabletas. También implementa la función de arrastrar archivos del escritorio local y colocarlos en el virtual, y compartir datos con personas que no trabajan con Eyeos. Además unifica el escritorio, es decir, permite acceder a distintas aplicaciones –Facebook, Zoho y Picasa, por ejemplo– a través de iconos en el site virtual, insertando solo una clave: la de Eyeos.









