Con una estética muy actualizada gracias a sus formas redondeadas y un diseño extraplano (menos de 1 cm. de grosor), el último reproductor de Samsung, el Galaxy S WiFi 4.2 cumple con las expectativas. Se presenta en color blanco y un peso de 118 gramos.
Tiene un procesador de 1 GHz y 512 MB de memoria RAM. La memoria interna es ampliable mediante tarjetas microSD, hasta 32 GB. En cuanto a su pantalla mide 4,2 pulgadas con panel LCD TFT fabricado con una innovadora tecnología que hace posible incrementar su definición, el ángulo de visión y el brillo. Su resolución es de 480 por 800 píxeles.
El equipo integra dos cámaras, la frontal para videollamadas por internet y una posterior de 2 megapíxeles, un poco escasa para las tendencias actuales, pero preparada para hacer vídeoclips en HD a 30 cuadros por segundo. El reproductor cuenta con WiFi y su sistema operativo es Android 2.3 (Gingerbread).
Entre las posibilidades de entretenimiento permite reproducir prácticamente cualquier archivo sonoro con buena calidad gracias a la tecnología SoundAlive (sonido envolvente); y cualquier archivo de imagen. Destacar el rápido y sencillo acceso a la música almacenada en el dispositivo
Durante las pruebas realizadas responde con rapidez y buen rendimiento al trabajo con las numerosas aplicaciones disponibles, al acceder a las redes sociales o jugar (juegos EA premium: FIFA 2012 y Need for Speed: Hot Pursuit precargados. De este equipo afirma Samsung que es un reproductor inteligente, y como tal actúa. Su sensor gyro transforma cualquier juego en una experiencia envolvente, ya que capta con precisión cualquier movimiento.
Incluye la aplicación ChatON para compartir fotos, calendarios y vídeos. Su chat de vídeo, hace posible escribir y compartir archivos con la lista de amigos de manera privada. También puede enviar mensajes animados con dibujos y fondos de pantalla personalizados.
El precio ronda los 200 euros.










