Actuel, The Face, Ajo Blanco, Madrid me Mata, son nombres de revistas que han nadado contracorriente en los últimos treinta años, marcando tendencias, creando nuevas maneras de comunicar y ofreciendo nuevas perspectivas a un publico inquieto. ¿En este nuevo mundo digital, piensa que Yorokobu esta ofreciendo algo nuevo?, ¿cómo lo definiría? En principio no fue nuestro objetivo nadar contracorriente cuando nos planteamos lanzar Yorokobu, hace casi 3 años. Entonces éramos cuatro amigos que decidieron hacer la publicación que querían leer y que no encontraban ni en la red (por eso lo sacamos en formato blog) ni en el quiosco (de ahí que desde el primer momento apostáramos también por el papel). Ofrecemos una perspectiva diferente a la de la mayoría de medios y una visión más positiva (Yorokobu significa ‘estar feliz’ en japonés) para llegar a inspirar a nuestros lectores. Queremos que a la gente que nos lee se le remueva algo por dentro cuando termine cada uno de los reportajes, algo que le haga moverse, actuar, probar, no quedarse quieto… intentar hacer aquello que siempre quiso y nunca se atrevió. Nuestro objetivo siempre ha sido ser un medio inspirador.
¿Qué fue antes el huevo a los redes sociales?, ¿La edición papel o la edición online?, ¿Como se plantean la revista y los contenidos? Yorokobu.es nació solo un par de meses antes que la revista y desde que apareció el primer post nos dimos cuenta que las redes sociales se habían convertido en un compañero inseparable. Hoy, el blog, Facebook y Twitter son tres canales complementarios de comunicación, lo mismo que Tumblr, Pinterest, Instagram… En cuanto a la elaboración de contenidos, cada día publicamos entre 7 y 10 post. Nuestro objetivo es que la mayor parte del contenido sea de elaboración propia, y esa premisa llega al 100% en la edición en papel, donde cuidamos con mucho detalle tanto el contenido como el diseño. Nos gusta el slowreading. No tenemos miedo al contenido sesudo que requiere un extra de concentración. Y a la vez nos encantan las infografías, que muestran mucha información en forma de sencillos y bonitos gráficos. Por eso nuestro índice es un medidor de concentración, de forma que cada uno pueda leer el texto más apropiado a su estado físico o de ánimo.
El rastro del CiberPunk en España, fichas para recortar y guardar, diseños de vagones de metros para Estambul, ¿Qué temas le interesa a usted especialmente? En Yorokobu no hay secciones. Todo es imprevisible para el lector. Queremos sorprenderle con cada nuevo reportaje. Sí es verdad que nos movemos en determinados ámbitos que nos interesan especialmente: la creatividad en todos sus campos, el diseño, la educación, el urbanismo, la sostenibilidad, el mundo de los emprendedores… en general en buenas ideas que ayudan a mejorar el mundo. Ya hay muchos medios que no paran de recordarnos el mundo de perros en el que vivimos. Nosotros apostamos por todas esas buenas ideas que, a pesar de la coyuntura, siguen surgiendo.
¿Como ve el futuro de la comunicación? El futuro de la comunicación lo veo mejor que nunca. Nunca ha sido tan fácil y democrático llegar a tanta gente como hoy. Lo que ya no tengo tan claro es si la estructura actual de muchos medios de comunicación es la adecuada. El periodismo no ha parado de reinventarse. Cada día vemos nuevas formas de hacer periodismo. Y sin embargo, muchos medios siguen trabajando como hace una década. Ese es el futuro que no acabo de ver claro. Pero si me preguntas por la comunicación entre un emisor y un receptor, mi respuesta es que estamos en el paraíso.
¿Qué revistas o publicaciones al margen de las citadas os inspiraron inicialmente? Nuestro planteamiento inicial fue hacer algo nuevo. Repetir lo que ya existía, contar las mismas cosas y de la misma manera no tenía sentido. El lector es inteligente, sabe diferenciar el contenido de calidad y valora que el medio sea valiente y explore nuevos territorios. Claro que había publicaciones que nos gustaban mucho a todos: Wired, Good, It´s Nice That, Monocle… Son referencias de gente que ha hecho las cosas de otra manera, que ha innovado y ha pensado diferente. Con esos ejemplos, nos pusimos a dibujar el medio que nos gustaría leer. Y salió Yorokobu.
Quizás te interese también:
- Formenterapia Digital y el vídeo famoso de un anuncio de cerveza
- Hyper Matrix, arte digital al servicio de las marcas












