‘Rogue’, Thandie Newton en malas manos

De un tiempo a esta parte hemos visto a nuevas marcas tratar de desafiar al triunvirato de las series de calidad –HBO, AMC, Showtime– con contenidos de producción propia. Netflix ha dado el golpe más sonoro con House of Cards. Ahora es DirecTV, servicio de televisión vía satélite, el que trata de jugar en esa primera división de la ficción serial. Su primera serie guionizada es Rogue, thriller protagonizado por la actriz Thandie Newton, conocida por sus papeles en Beloved, M.I.-2 (Misión imposible 2) y, sobre todo, Crash (Colisión), que le valió diversos premios.

Newton ya había probado suerte en la televisión cuando, en el 2003, se unió al equipo de Urgencias como Makemba “Kem” Likasu –el objeto de los afectos del Dr. Carter– para una temporada. Pero es la primera vez que la actriz se enfrenta al desafío de llevar una serie sobre sus espaldas. Y aunque sepa mal decirlo, le cuesta.

A su favor hay que decir que cualquier actor tendría problemas para articular el diálogo de Rogue con una cierta convicción. Suena (chirría) a libreto de subproducto directo-a-vídeo: un puñado de frases presuntamente lapidarias que dan risa cuando pretenden justamente lo contrario. Porque la creación de Matthew Parkhill (The Caller) y Nick Hamm (The Hole) se quiere, desde los mismos créditos iniciales –con, eso sí, gran canción de Martina Topley-Bird producida por David Holmes–, absolutamente acerada, menos un juego irónico con los clichés del género que un drama criminal de intensidad animal.

El término “rogue” designa, en inglés, a un animal de carácter vicioso que se ha separado del grupo principal y lleva una vida solitaria. Ese bicho es en esta serie Grace (Newton), agente de la policía infiltrada en la mafia que un mal día, otro más, recibe la noticia de la muerte de su hijo pequeño, acribillado a tiros. (Últimamente mueren muchos niños en televisión: es la nueva onda). Grace es retirada de la investigación, esencialmente porque de lo contrario habría que cambiar el título de la serie. Y decide buscar a los responsables del asesinato del niño por su cuenta.

Rogue se compondrá solo de diez episodios; en teoría, cada temporada estaría dedicada a una sola historia. Queda el misterio de saber cuánta gente se prestará a invertir su tiempo en este drama criminal sin credibilidad dramática ni especial capacidad sugestiva en la acción y el suspense. Al más puro estilo de cable –no miren hacia otro lado, productores de Juego de tronos–, hay desnudos sin venir demasiado a cuento, pero me pregunto si eso será suficiente gancho. A mí, como espectador, esa clase de estrategia me hace sentir ridículo. Pero hablemos otro día largo y tendido de este tema, que lo merece.