El despegue sorpresa de Ben Carson

Ben Carson

Quien gana en Iowa gana la batalla de los medios y da un paso de gigante en sus aspiraciones para ser candidato final para la Casa Blanca. Quedará mucho, muchísimo, pero ese candidato se convierte en el más referenciado en todo Estados Unidos y en todo el mundo, una oportunidad única de visibilidad y de difusión. Durante días, incluso semanas, se convierte en favorito/a y sólo se hablará de él o de ella.

Por la parte demócrata, la favorita es Hillary, aunque fue la gran derrotada de 2008 (también siendo favorita), quedando tercera, y dando visibilidad a un poco conocido ―hasta entonces― Barack Obama, quien se convirtió a partir de esa victoria en un gran candidato y de ahí a ganador final (como así fue).

Pero Iowa es un estado donde ganan los republicanos, gracias al apoyo que reciben por parte de los conservadores cristianos. Por eso, la competencia se centrará realmente en cuál de los principales candidatos en las encuestas (Trump, Carson y Cruz, y un renacido Rubio) logra capturar el voto de los republicanos de línea dura. Esa victoria, como sucede siempre, marcará un comportamiento dominó, haciendo de ese candidato el preferido en los siguientes estados, uno a uno.

Y en esas elecciones primarias de Iowa, el primer favorito, desde la pasada semana, ya no es Donald Trump, sino un desconocido Ben Carson. Este candidato había pasado desapercibido hasta el segundo debate republicano con un par de momentos estelares, después de comentarios bizarros como el del Presidente musulmán o el último, en el que comparaba el aborto con la esclavitud. Pero, contra todo pronóstico según los expertos, empieza a subir en las encuestas, finalmente desplazando a Trump a un segundo lugar, y dejando a todos ―incluido Trump― boquiabiertos. Su primer éxito podría ser ganar las primarias de Iowa. Hacerlo resultaría un espaldarazo definitivo a su potencial candidatura a Presidente por parte de los republicanos.

¿Qué tiene Carson que llama la atención? Además de su rol como outsider de campaña, Carson ha logrado llegar a dos grupos poblacionales claves para el voto republicano: los conservadores envangelistas y las mujeres, grupos al que ninguno de los otros candidatos han podido atraer. Y lo que más llama la atención es que lo que le gusta a la gente de Carson no son particularmente sus propuestas, visiones o ideas, sino su personalidad, su bajo perfil.

Sus comentarios provocativos en temas como los nazis y la esclavitud sólo parecen conectar y despertar el entusiasmo de los evangélicos por su campaña. Carson ha logrado construir un momentum que va mucho más allá del establishment político. Su estrategia está bastante enfocada en chats de Facebook con sus seguidores y visitas a clínicas e Iglesias en vez de las usuales paradas de campaña de los otros candidatos.

Podría ganar el candidato Ben Carson, el candidato probablemente más conservador. Algo que parecía increíble hace unas semanas y meses, aunque también lo sigue siendo para los expertos que Trump lidere el resto de encuestas. Quedan 77 días hasta el 18 de enero. Parecen muchos, pero no lo son.