A la búsqueda de los votos republicanos: el momentum de Kasich

Y llegó el día. El segundo supermartes. La última oportunidad, como comenté en este artículo, para Kasich y Rubio. Uno ha pasado con nota. El otro ha abandonado.

En estos momentos hay un candidato que sigue con muchísima fuerza, como es Donald Trump, un segundo con posibilidades, Ted Cruz, y uno a grandísima distancia: John Kasich. Este último, actual gobernador de Ohio, ha conseguido ganar en su estado, donde le idolatran. Kasich es gobernador desde 2010, cuando se enfrentó al demócrata Ted Strickland, en una legislatura en la que Kasich consiguió eliminar un déficit de 6-8 millones de dólares, sin aumentar impuestos –a través de acciones de reducción del gasto público y la creación de la JobsOhio, una red privada sin ánimo de lucro, destinada a impulsar el desarrollo económico en la zona–. Gracias al superávit generado por sus políticas, consiguió el presupuesto educativo más elevado de la historia de Ohio, apostando por fortalecer las partidas del Medicaid y el gasto sanitario. Una gestión que le avaló para la reelección en 2014, cuando desbancó a otro demócrata, el candidato Ed FitzGerald.

La victoria de esta madrugada en Ohio (su única victoria por el momento en todas las primarias) le mantiene en la carrera de las primarias republicanas, aunque no hay que olvidar que su número de delegados es más bajo (138) que el que ha hecho a Rubio dimitir (168). Pero Kasich confía que esta victoria sea solo el principio y que a través de Ohio consiga construir ese momentum que necesita para robarle delegados a Trump y obligar a que la convención sea abierta. Es entonces cuando podría tener oportunidades.

Observando a sus adversarios, se puee decir que ya no quedan republicanos moderados a estas alturas; solo Kasich ha logrado “sobrevivir”. Y eso también puede darle esperanzas, ya que podría recoger los votos que antes iban a Rubio o a Jeb Bush. Es, desde luego, la última esperanza para Kasich, que ha tenido un papel discreto durante todas las primarias, parece que esperando a que llegara el día de hoy y ganar Ohio.

Es a partir de ahora cuando empieza su campaña. Lo que todo el mundo se teme, sin embargo, es que sea ya demasiado tarde para él.