Paris y la lucha por quién sería el mejor comandante en jefe

Los ataques perpetrados hace 10 días en París han traído un potencial nuevo rumbo para estas elecciones, y para la política doméstica y exterior de los Estados Unidos (y el mundo). Si antes de los atentados había uno o dos candidatos con un discurso extremista en temas de política exterior e inmigración, y si el debate de identidad del partido republicano se estaba fraguando sobre un tema de intervencionismo de Estado tanto en lo doméstico como en lo exterior, no cabe duda de que estas elecciones girarán en torno a quién será el mejor Comandante en Jefe, y muy probablemente a quien tenga el discurso más fuerte frente al conflicto. Muchos argumentos de los candidatos se quedarán obsoletos.

De hecho, ya son al menos 26 de los 50 estados, casi todos bajo control republicano, quienes han desafiado a Obama, al negarse a acoger refugiados sirios tras los atentados del pasado viernes en París. Lo hicieron justo después de que el pasado domingo el Presidente asegurara todavía planea acoger en el país a 10.000 refugiados sirios durante el próximo año, pese a la matanza de París, en un tema que puede afectar a la campaña.

Hasta ahora los medios de comunicación, el partido demócrata e incluso muchos de los republicanos habían calificado como ingenuas, ridículas, imposibles y racistas algunas de las propuestas de Trump en materia de inmigración, pero es probable que su discurso cale más ahora. El propio Ben Carson, quien llevaba el liderazgo desde hace un par de semanas, en la carrera GOP ni siquiera había podido contestar -sin enredarse- cómo se enfrentaría y cómo llevaría a cabo una coalición para luchar frente a este grupo terrorista o el conflicto en Siria. Ahora en cambio, Carson comparó a los refugiados sirios con los perros con rabia en una parada de campaña en Mobile, Alabama. “Tenemos que equilibrar la seguridad sobre el hecho de ser humanitarios. Por ejemplo, si hay un perro con rabia corriendo por tu barrio, seguramente no vas a asumir algo bueno del perro y probablemente alejarás a tus hijos de su camino. No significa que odies todos los perros, pero estás pensando, ¿cómo protejo a mis hijos? Al mismo tiempo, amo los perros y voy a llamar a la Sociedad Humanitaria y espero que los puedan venir y llevarse este perro y crear un entorno a salvo otra vez”.

Por su parte, Jeb Bush sugiere una organización militar diseñada para derrocar el Estado Islámico y “desarrollar la capacidad para hacer la guerra”. Específicamente, Bush pide 40 mil tropas nuevas y 4 mil de infantería marina y aérea. Con esta declaración Bush apela también a los republicanos de línea dura. Trump, en su línea, va aún más allá y, en una nueva cuña de radio emitida el miércoles, acusa al presidente Obama de “perder la guerra contra el terrorismo” y promete mandar una bomba “rápido y con decisión” a ISIS.

Ahora que el Estado Islámico aterrizó su amenaza a los Estados Unidos (Washington y Nueva York), casi todos los candidatos -por no decir todos- reforzarán sus discursos, seguramente con un tinte bastante patriótico y nacionalista, y sobre todo alrededor de esa grandilocuencia americana de la doctrina del destino manifiesto. Un discurso basado en unos “malos”, unos “buenos”, una doctrina y un destino.

Pero, involuntariamente, ese resurgir nacionalista del discurso nacionalista y de quién sería mejor “Comandante en jefe” beneficia a una candidata, que no es precisamente republicana. Si hay alguien en la lucha electoral con credenciales y experiencia manejando temas de política exterior es la ex Secretaria de Estado, Hillary Clinton.