Se busca adversario para Hillary Clinton

El pasado martes, la gran esperada rival demócrata de Hillary Clinton, la senadora Elizabeth Warren, en una entrevista en la NBC lo dijo claramente: “No, I’m not running and I’m not going to run”. Se terminaban así las esperanzas del ala más progresista del partido demócrata, así como las esperanzas de los republicanos, que con la presencia de Warren se asegurarían la división entre los demócratas.

Warren

Elizabeth Warren, senadora de Massachusetts, es conocida por sus luchas contra Wall Street y los bancos, y en su batalla vital para evitar las bancarrotas familiares en las clases medias, como tuvo que pasar su familia cuando ella era una niña. Esta jurista de Harvard con retórica combativa es ahora mismo la figura más influyente, junto a Hillary, en un partido que se prepara para digerir el final de la era de Obama.

Su retirada (aunque siempre dijo que no se iba a presentar), es una buena noticia para Hillary, que ve como su potencial adversaria más peligrosa  no acudirá a las urnas, evitando así que alguien con la capacidad mediática de Warren y con su mensaje de mano dura para los bancos, pueda hacerle sombra y robarle votantes. Para los republicanos, que incluso ya estaban haciendo campaña contra ella –incluyendo declaraciones de Karl Rove-, es una mala noticia.

De hecho, la propia Hillary no se ha presentado. Se espera que lo haga a mediados de abril, al mismo tiempo que otro favorito, en este caso republicano: Marco Rubio, que lo hará previsiblemente el próximo día 13.

Pasan los días y sigue sin aparecer la competencia para una Hillary que parece lanzada, esta vez sí, hacia su candidatura a la Casa Blanca. Solo necesita dos cosas: que esta vez no surja un nuevo Obama, y conseguir buenos resultados en Iowa (para que ningún otro candidato pueda gozar de la ola mediática).