Archivo para febrero, 2013

  • Los viajes ya no son lo que eran. Antes todo se tomaba un tiempo y los desplazamientos eran lentos y paulatinos, pero en los últimos años es como si hubiéramos entrado en un acelerador de partículas que nos traslada casi con sólo pensarlo. Acabo de llegar a Tokio, lejos, muy lejos de casa, tras un viaje en avión de dieciséis horas. El horario no es el mismo, claro, la cotidianedad está totalmente alterada, pero los viajes de hoy son así: no te dan tiempo de […]

    Y de repente… ¡Tokio!

    Los viajes ya no son lo que eran. Antes todo se tomaba un tiempo y los desplazamientos eran lentos y paulatinos, pero en los últimos años es como si hubiéramos entrado en un acelerador de partículas que nos traslada casi con sólo pensarlo. Acabo de llegar a Tokio, lejos, muy lejos de casa, tras un viaje en avión de dieciséis horas. El horario no es el mismo, claro, la cotidianedad está totalmente alterada, pero los viajes de hoy son así: no te dan tiempo de […]

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  • Recuerdo el momento mágico de la llegada a Palmira, años atrás, cuando la guerra aún no empozoñaba ese maravilloso país. Fueron tres horas por carretera desde Damasco, atravesando el desierto monocorde, con parada en el Bagdad Café y un final con suspense. Lo primero que vi, desde lejos, fue la gran mancha del oasis, verde en medio del ocre omnipresente; una manada de camellos cruzó la carretera y, al fin, como si se tratara de un sueño, aparecieron las más de mil columnas de las […]

    Las ruinas de Palmira y Krak de los Caballeros

    Recuerdo el momento mágico de la llegada a Palmira, años atrás, cuando la guerra aún no empozoñaba ese maravilloso país. Fueron tres horas por carretera desde Damasco, atravesando el desierto monocorde, con parada en el Bagdad Café y un final con suspense. Lo primero que vi, desde lejos, fue la gran mancha del oasis, verde en medio del ocre omnipresente; una manada de camellos cruzó la carretera y, al fin, como si se tratara de un sueño, aparecieron las más de mil columnas de las […]

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  • ¿Acaso puede no sentirse nostalgia de Damasco? Y más ahora, cuando el horror de la guerra la amenaza. Rescato de la memoria, en estos duros momentos para Siria, los colores y olores de su maravilloso bazar, las tiendas abarrotadas de género, las demasiadas especias, la lencería osada junto a las sórdidas túnicas negras, las almendras verdes, los pistachos de Aleppo, el zumo de la granada, las toallas del hamam, los agujeros de bala del techo por los que se filtraban conos de luz sesgada, las […]

    El maravilloso bazar de Damasco

    ¿Acaso puede no sentirse nostalgia de Damasco? Y más ahora, cuando el horror de la guerra la amenaza. Rescato de la memoria, en estos duros momentos para Siria, los colores y olores de su maravilloso bazar, las tiendas abarrotadas de género, las demasiadas especias, la lencería osada junto a las sórdidas túnicas negras, las almendras verdes, los pistachos de Aleppo, el zumo de la granada, las toallas del hamam, los agujeros de bala del techo por los que se filtraban conos de luz sesgada, las […]

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  • Leo en la prensa las malas noticias sobre Siria y compruebo con pesar que el horror continúa reinando en este maravilloso país. Corre la sangre por las calles de Aleppo, Homs y Damasco y no se intuye el final de la guerra. Recuerdo Siria y pienso en mi amigo Khaled, a quien conocí en Hong Kong hace dos años, en un curso sobre cultura mediterránea. Khaled me hablaba de Siria con pasión, de sus olivos centenarios, de sus rosas, de sus granadas, del bazar de […]

    Nostalgia de los cafés de Damasco

    Leo en la prensa las malas noticias sobre Siria y compruebo con pesar que el horror continúa reinando en este maravilloso país. Corre la sangre por las calles de Aleppo, Homs y Damasco y no se intuye el final de la guerra. Recuerdo Siria y pienso en mi amigo Khaled, a quien conocí en Hong Kong hace dos años, en un curso sobre cultura mediterránea. Khaled me hablaba de Siria con pasión, de sus olivos centenarios, de sus rosas, de sus granadas, del bazar de […]

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  • Estoy leyendo un libro de viajes publicado por primera vez en 1927, De España al Japón de Luis de Oteyza (Ediciones del Viento). El autor, madrileño de nacimiento, declara en el prólogo que, harto de la dictadura del general Primo de Rivera, prefiere largarse en barco a la otra punta del mundo. Se embarca en Barcelona y con mucho humor va contando sus peripecias. Me llama la atención cuando comenta que a bordo hay una señorita con una cámara de fotos, “la señorita del Kodak”. […]

    “La señorita del Kodak”

    Estoy leyendo un libro de viajes publicado por primera vez en 1927, De España al Japón de Luis de Oteyza (Ediciones del Viento). El autor, madrileño de nacimiento, declara en el prólogo que, harto de la dictadura del general Primo de Rivera, prefiere largarse en barco a la otra punta del mundo. Se embarca en Barcelona y con mucho humor va contando sus peripecias. Me llama la atención cuando comenta que a bordo hay una señorita con una cámara de fotos, “la señorita del Kodak”. […]

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  • Llegan noticias de Tombuctú que hablan de la presencia de tropas francesas y del fin de una historia de terror impuesta por los seguidores de Al Qaeda. Las escuelas vuelven a funcionar, ya no está prohibida la cerveza y ya no se destruyen ni los antiguos manuscritos ni los santuarios de los santones. Tombuctú vuelve a ser lo que era, una ciudad mítica en pleno desierto de Malí, muy cerca del río Níger. Recuerdo que cuando llegué allí, ya hace años, escribí que lo mejor […]

    Recuerdo de la mítica Tombuctú

    Llegan noticias de Tombuctú que hablan de la presencia de tropas francesas y del fin de una historia de terror impuesta por los seguidores de Al Qaeda. Las escuelas vuelven a funcionar, ya no está prohibida la cerveza y ya no se destruyen ni los antiguos manuscritos ni los santuarios de los santones. Tombuctú vuelve a ser lo que era, una ciudad mítica en pleno desierto de Malí, muy cerca del río Níger. Recuerdo que cuando llegué allí, ya hace años, escribí que lo mejor […]

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