Archivo para julio, 2013

  • Norg, a tan sólo 8 kilómetros de Veenhuizen, es tan bonito que lleva con orgullo la etiqueta de “pueblo más bonito de la provincia de Drenthe”. Y no hay para menos. Es un pueblecito agradable de unos cuatro mil habitantes, con una plaza arbolada presidida por una iglesia del siglo XIII, cuatro o cinco calles empedradas, dos supermercados, decenas de casas con encanto, unos cuantos hoteles y restaurantes, un par de gasolineras y dos molinos restaurados, de estos que parecen a punto de foto. Con […]

    El bonito pueblo de Norg

    Norg, a tan sólo 8 kilómetros de Veenhuizen, es tan bonito que lleva con orgullo la etiqueta de “pueblo más bonito de la provincia de Drenthe”. Y no hay para menos. Es un pueblecito agradable de unos cuatro mil habitantes, con una plaza arbolada presidida por una iglesia del siglo XIII, cuatro o cinco calles empedradas, dos supermercados, decenas de casas con encanto, unos cuantos hoteles y restaurantes, un par de gasolineras y dos molinos restaurados, de estos que parecen a punto de foto. Con […]

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  • El pueblo-prisión de Veenhuizen tiene una personalidad que vas descubriendo poco a poco. Al principio, si exceptuamos la prisión, parece muy idílico, con campos verdes, canales, bicicletas… Pero a la que profundizas te das cuenta que todo en Veenhuizen parece estar hecho para empujar a sus residentes a escribir novela negra. Un ejemplo, ayer quedé con unos vecinos y el lugar elegido para la cita fue el cementerio. “Podemos beber algo allí”, me dijeron como si fuera un escenario de lo más normal. El cementerio […]

    Una cita en el cementerio de Veenhuizen

    El pueblo-prisión de Veenhuizen tiene una personalidad que vas descubriendo poco a poco. Al principio, si exceptuamos la prisión, parece muy idílico, con campos verdes, canales, bicicletas… Pero a la que profundizas te das cuenta que todo en Veenhuizen parece estar hecho para empujar a sus residentes a escribir novela negra. Un ejemplo, ayer quedé con unos vecinos y el lugar elegido para la cita fue el cementerio. “Podemos beber algo allí”, me dijeron como si fuera un escenario de lo más normal. El cementerio […]

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  • Empiezo a sospechar que en Holanda aprenden a ir en bicicleta antes de caminar. Sólo hace falta fijarse en los caminos que hay por Veenhuizen. Los fines de semana se llenan de holandeses felices que padalean por la campiña al ritmo pausado de unas bicicletas de paseo que no tienen nada que ver con las del Tour. Ves una etapa de montaña por la tele y puedes leer esfuerzo y sufrimiento en cada golpe de pedal; aquí, en cambio, lo único que ves son bicicletas […]

    Bicicletas, iglesias y prisiones

    Empiezo a sospechar que en Holanda aprenden a ir en bicicleta antes de caminar. Sólo hace falta fijarse en los caminos que hay por Veenhuizen. Los fines de semana se llenan de holandeses felices que padalean por la campiña al ritmo pausado de unas bicicletas de paseo que no tienen nada que ver con las del Tour. Ves una etapa de montaña por la tele y puedes leer esfuerzo y sufrimiento en cada golpe de pedal; aquí, en cambio, lo único que ves son bicicletas […]

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  • Las casas de los funcionarios de Veenhuizen, que se levantan entre los campos verdes y la prisión rigurosamente vigilada, son de dos o tres plantas, según el nivel de vida del funcionario, y ostentan en la fachada unas palabras que son proclamas morales. Ahí van algunos ejemplos: “Amor y Fe”, “El trabajo es vida”, “Rezar y trabajar”, “Pasión por la vida”, “Humanidad”. Estas moralinas son, en el fondo, una herencia del espíritu filantrópico que llevó a mediados del XIX a la fundación de Veenhuizen. Con […]

    “Amor y fe” en la prisión holandesa

    Las casas de los funcionarios de Veenhuizen, que se levantan entre los campos verdes y la prisión rigurosamente vigilada, son de dos o tres plantas, según el nivel de vida del funcionario, y ostentan en la fachada unas palabras que son proclamas morales. Ahí van algunos ejemplos: “Amor y Fe”, “El trabajo es vida”, “Rezar y trabajar”, “Pasión por la vida”, “Humanidad”. Estas moralinas son, en el fondo, una herencia del espíritu filantrópico que llevó a mediados del XIX a la fundación de Veenhuizen. Con […]

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  • Para conocer la historia de las prisiones de Veenhuizen vale la pena visitar el museo. Se inauguró en 2005 y está instalado en uno de los edificios construidos en el XIX para albergar y dar trabajo a los muchos pobres que había en Holanda después de las guerras napoleónicas. La Sociedad de Beneficiencia construyó aquí tres grandes edificios comunitarios, con un patio en medio y separados por los campos que tenían que trabajar los pobres, pero a finales del XIX se hizo cargo de todo […]

    Las prisiones de Veenhuizen

    Para conocer la historia de las prisiones de Veenhuizen vale la pena visitar el museo. Se inauguró en 2005 y está instalado en uno de los edificios construidos en el XIX para albergar y dar trabajo a los muchos pobres que había en Holanda después de las guerras napoleónicas. La Sociedad de Beneficiencia construyó aquí tres grandes edificios comunitarios, con un patio en medio y separados por los campos que tenían que trabajar los pobres, pero a finales del XIX se hizo cargo de todo […]

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  • Hace ya varios días que estoy instalado en Veenhuizen, un curioso pueblo del norte de Holanda que nació a finales del siglo XIX como colonia utópica para ayudar a los pobres y acabó convertido en un pueblo-prisión en el que convivían presos y funcionarios. Mi amiga Mariët Meester, hija del maestro del pueblo, creció aquí y ha escrito un libro sobre este mundo: Koloniekak, que puede traducirse como “Mierda de colonia”, que era como, de modo obviamente despectivo, la gente de la región llamaba a […]

    Desde un pueblo-prisión de Holanda

    Hace ya varios días que estoy instalado en Veenhuizen, un curioso pueblo del norte de Holanda que nació a finales del siglo XIX como colonia utópica para ayudar a los pobres y acabó convertido en un pueblo-prisión en el que convivían presos y funcionarios. Mi amiga Mariët Meester, hija del maestro del pueblo, creció aquí y ha escrito un libro sobre este mundo: Koloniekak, que puede traducirse como “Mierda de colonia”, que era como, de modo obviamente despectivo, la gente de la región llamaba a […]

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