Archivo para octubre, 2013

  • A Nairobi le llaman a veces Nairobery, por los muchos robos que allí se cometen, pero en este viaje ni he intuido el peligro. De lo que no me he librado es de los atascos, un clásico en la capital de Kenya. Es en estos atascos que amenazan con eternizarse, como en un cuento de Cortázar, donde comprendo porque se dice que el tiempo en África no tiene nada que ver con el de Europa. “En Europa tenéis los relojes, pero en África tenemos el […]

    Los atascos eternos de Nairobery

    A Nairobi le llaman a veces Nairobery, por los muchos robos que allí se cometen, pero en este viaje ni he intuido el peligro. De lo que no me he librado es de los atascos, un clásico en la capital de Kenya. Es en estos atascos que amenazan con eternizarse, como en un cuento de Cortázar, donde comprendo porque se dice que el tiempo en África no tiene nada que ver con el de Europa. “En Europa tenéis los relojes, pero en África tenemos el […]

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  • Decididamente, el tiempo pasa. Dejo atrás Mongolia y llego a Kenya para emprender un viaje africano. La ruta apunta a lugares emblemáticos como Masai Mara, el lago Victoria, Serengeti, Ngorongoro, Arusha…, pero la primera parada es en Nairobi, una ciudad a la que no le tengo cariño, probablemente porque las ciudades africanas tienden a crecer mal. Hay dos sitios, sin embargo, a los que me gusta volver: el centenario Hotel Stanley y la Biblioteca McMillan. En el Stanley me gusta revivir historias de exploradores y […]

    Lo que queda del mítico árbol del Hotel Stanley

    Decididamente, el tiempo pasa. Dejo atrás Mongolia y llego a Kenya para emprender un viaje africano. La ruta apunta a lugares emblemáticos como Masai Mara, el lago Victoria, Serengeti, Ngorongoro, Arusha…, pero la primera parada es en Nairobi, una ciudad a la que no le tengo cariño, probablemente porque las ciudades africanas tienden a crecer mal. Hay dos sitios, sin embargo, a los que me gusta volver: el centenario Hotel Stanley y la Biblioteca McMillan. En el Stanley me gusta revivir historias de exploradores y […]

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  • En Mongolia siempre hay un más allá. Te adentras en un valle que se te antoja infinito y cuando por fin llegas a lo que piensas que es el final te das cuenta de que es sólo un recodo: el valle no acaba, si no que continúa. Un río caudaloso marca el eje de un paisaje majestuoso, en Cinemascope, en el que los pastos se suceden hasta el infinito. De vez en cuando, un par de tiendas nómadas y una manada de caballos te transportan […]

    Esos valles eternos en los que el tiempo se diluye

    En Mongolia siempre hay un más allá. Te adentras en un valle que se te antoja infinito y cuando por fin llegas a lo que piensas que es el final te das cuenta de que es sólo un recodo: el valle no acaba, si no que continúa. Un río caudaloso marca el eje de un paisaje majestuoso, en Cinemascope, en el que los pastos se suceden hasta el infinito. De vez en cuando, un par de tiendas nómadas y una manada de caballos te transportan […]

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  • Mongolia es, junto con Bután, el único país independiente donde la religión mayoritaria es el budismo tibetano. Fue en el siglo XVI cuando el budismo llegó desde el Tíbet, y se ha mantenido hasta hoy, con el paréntesis de la época comunista, en el que la religión estaba prohibida. Ahora, sin embargo, los monasterios experimentan un auge, como puede comprobarse en el de Gandan, en Ulan Bator. Cuenta con un Buda de 26,5 metros de alto, pero les parece poco y van a construir uno […]

    Monasterios tibetanos en Mongolia

    Mongolia es, junto con Bután, el único país independiente donde la religión mayoritaria es el budismo tibetano. Fue en el siglo XVI cuando el budismo llegó desde el Tíbet, y se ha mantenido hasta hoy, con el paréntesis de la época comunista, en el que la religión estaba prohibida. Ahora, sin embargo, los monasterios experimentan un auge, como puede comprobarse en el de Gandan, en Ulan Bator. Cuenta con un Buda de 26,5 metros de alto, pero les parece poco y van a construir uno […]

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  • Los nómadas son lo mejor de Mongolia. Son ellos los que ponen una nota de color en la monotonía de la estepa. De vez en cuando aparece en el horizonte la silueta inconfundible de un ger, la tienda que los rusos llaman yurta. Su forma redonda y la apertura en el techo, que permite que entre la luz y salga el humo de la estufa, se funden con el verde de los prados en los que sestean las manadas de caballos, ovejas, yaks o camellos. […]

    La vida errante de los nómadas mongoles

    Los nómadas son lo mejor de Mongolia. Son ellos los que ponen una nota de color en la monotonía de la estepa. De vez en cuando aparece en el horizonte la silueta inconfundible de un ger, la tienda que los rusos llaman yurta. Su forma redonda y la apertura en el techo, que permite que entre la luz y salga el humo de la estufa, se funden con el verde de los prados en los que sestean las manadas de caballos, ovejas, yaks o camellos. […]

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  • ¿Dónde empieza la estepa en Mongolia? No hay que esperar mucho para verla. Apenas dejas atrás las últimas casas de la caótica Ulan Bator, el paisaje se desnuda de atributos y te sumerges en un llano infinito, sin árboles, sin casas, poblado sólo por tiendas nómadas aisladas, los llamados gers, y grandes rebaños de caballos y ovejas. Al fondo, las montañas nevadas marcan el límite del territorio habitable. Es la estepa, una tierra remota y desolada que invita a la introspección. El coche avanza en […]

    Una estepa hipnotizante que no parece tener fin

    ¿Dónde empieza la estepa en Mongolia? No hay que esperar mucho para verla. Apenas dejas atrás las últimas casas de la caótica Ulan Bator, el paisaje se desnuda de atributos y te sumerges en un llano infinito, sin árboles, sin casas, poblado sólo por tiendas nómadas aisladas, los llamados gers, y grandes rebaños de caballos y ovejas. Al fondo, las montañas nevadas marcan el límite del territorio habitable. Es la estepa, una tierra remota y desolada que invita a la introspección. El coche avanza en […]

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  • El aeropuerto internacional de Mongolia lleva el nombre de Gengis Kan, el guerrero y conquistador que en el siglo XIII unificó las tribus nómadas del centro de Asia para fundar el Imperio Mongol, que se extendía del Pacífico a Europa y de Siberia a la India. Gengis Kan asoma, pues, apenas llego a Mongolia. Es sólo un aperitivo, ya que su presencia se repite por todo el país. Hay calles, plazas, hoteles y bares que llevan su nombre, luce bigote en los billetes de tugriks […]

    La larga sombra de Gengis Kan

    El aeropuerto internacional de Mongolia lleva el nombre de Gengis Kan, el guerrero y conquistador que en el siglo XIII unificó las tribus nómadas del centro de Asia para fundar el Imperio Mongol, que se extendía del Pacífico a Europa y de Siberia a la India. Gengis Kan asoma, pues, apenas llego a Mongolia. Es sólo un aperitivo, ya que su presencia se repite por todo el país. Hay calles, plazas, hoteles y bares que llevan su nombre, luce bigote en los billetes de tugriks […]

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