Archivo para octubre, 2014

  • De camino a Yunnan, una provincia china que hace tiempo que tenía en mente, paro en Bangkok. Es sólo una noche y medio día, suficiente para certificar una vez más que la capital tailandesa siempre consigue sorprender. En esta ocasión me instalo en el Anantara Sathorn, un hotel bien situado y bien equipado, en pleno centro, con espectaculares vistas sobre los rascacielos. Desde el restaurante Zoom, situado en la planta 38, puedo comprobar hasta que punto Bangkok es una ciudad vibrante en la que cada […]

    En Bangkok, camino de Yunnan

    De camino a Yunnan, una provincia china que hace tiempo que tenía en mente, paro en Bangkok. Es sólo una noche y medio día, suficiente para certificar una vez más que la capital tailandesa siempre consigue sorprender. En esta ocasión me instalo en el Anantara Sathorn, un hotel bien situado y bien equipado, en pleno centro, con espectaculares vistas sobre los rascacielos. Desde el restaurante Zoom, situado en la planta 38, puedo comprobar hasta que punto Bangkok es una ciudad vibrante en la que cada […]

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  • Un viaje por Omán ofrece, además de la posibilidad de atravesar el desierto y de bañarse en el Índico, la visión de unas fortalezas impresionantes, de mercados beduinos en los que el tráfico de camellos es una constante y, de vez en cuando, la tentación de adentrarse en un río, un uedi, en el que el frescor del agua resulta siempre una bendición. Si tienes la suerte de encontrar un mercado como el de Sinaw, que se celebra los viernes, la fiesta es absoluta, ya […]

    Mercados beduinos, fortalezas y “uedis”

    Un viaje por Omán ofrece, además de la posibilidad de atravesar el desierto y de bañarse en el Índico, la visión de unas fortalezas impresionantes, de mercados beduinos en los que el tráfico de camellos es una constante y, de vez en cuando, la tentación de adentrarse en un río, un uedi, en el que el frescor del agua resulta siempre una bendición. Si tienes la suerte de encontrar un mercado como el de Sinaw, que se celebra los viernes, la fiesta es absoluta, ya […]

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  • ¿Dónde han ido a parar los míticos “dhows” de Omán. Pues a los museos. Cuando hablo de “dhows” me refiero a aquellos hermosos barcos equipados con un mástil y vela triangular que navegaron en el pasado por el océano Índico para llegar, con el viento a favor de los monzones, a las costas de la India, Kenya y Zanzíbar. Todavía hoy, en Zanzíbar y Lamu, los he visto navegar con elegancia, pero no aquí, en Omán. En la ciudad de Sur siguen construyéndolos como antes; […]

    El Omán de los árabes del mar

    ¿Dónde han ido a parar los míticos “dhows” de Omán. Pues a los museos. Cuando hablo de “dhows” me refiero a aquellos hermosos barcos equipados con un mástil y vela triangular que navegaron en el pasado por el océano Índico para llegar, con el viento a favor de los monzones, a las costas de la India, Kenya y Zanzíbar. Todavía hoy, en Zanzíbar y Lamu, los he visto navegar con elegancia, pero no aquí, en Omán. En la ciudad de Sur siguen construyéndolos como antes; […]

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  • Y de repente: Omán. Unos cuantos aviones y aeropuertos y el paisaje cambia por completo. Lo único que persiste es el desierto, aunque del Namib paso al desierto de Arabia. Había estado antes en Dubai y Qatar, pero me habían parecido países de nuevos ricos hechos para deslumbrar al visitante. Omán es otra cosa. En este sultanato, a orillas del Índico, conviven la capital, Muskat, encajonada entre el mar y las montañas, y un desierto que enamoró a Thesiger. En el desierto todavía es posible […]

    La magia del desierto de Omán

    Y de repente: Omán. Unos cuantos aviones y aeropuertos y el paisaje cambia por completo. Lo único que persiste es el desierto, aunque del Namib paso al desierto de Arabia. Había estado antes en Dubai y Qatar, pero me habían parecido países de nuevos ricos hechos para deslumbrar al visitante. Omán es otra cosa. En este sultanato, a orillas del Índico, conviven la capital, Muskat, encajonada entre el mar y las montañas, y un desierto que enamoró a Thesiger. En el desierto todavía es posible […]

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  • Me gusta Solitaire, un lugar perdido en el desierto del Namib en el que se amontonan viejos coches desvencijados e historias de soledad. Es, de hecho, poco más que una gasolinera, una tienda, una oficina de correos y un motel adosado. Es también un lugar de encuentro al que dan vida los granjeros de los alrededores, que acuden a Solitaire en busca de un último trago. Dicen que le pusieron el nombre de Solitaire por la obvia soledad del lugar y por el nombre que […]

    Desde un lugar llamado Solitaire

    Me gusta Solitaire, un lugar perdido en el desierto del Namib en el que se amontonan viejos coches desvencijados e historias de soledad. Es, de hecho, poco más que una gasolinera, una tienda, una oficina de correos y un motel adosado. Es también un lugar de encuentro al que dan vida los granjeros de los alrededores, que acuden a Solitaire en busca de un último trago. Dicen que le pusieron el nombre de Solitaire por la obvia soledad del lugar y por el nombre que […]

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  • Hay una duna en el desierto del Namib, cerca de Sesriem, que mide más de cien metros de altura y recibe el nombre de 45. Alguien podría pensar que Namibia es un país tan ordenado, tan alemán, que hasta enumeran las dunas. No, no es eso. Lo que pasa es que la duna en cuestión se encuentra en el kilómetro 45 del parque de Sossusvlei. Resulta curioso que para acceder a la región de Sossusvlei tienes que conducir por cientos de kilómetros de pistas de […]

    La duna 45 del Namib

    Hay una duna en el desierto del Namib, cerca de Sesriem, que mide más de cien metros de altura y recibe el nombre de 45. Alguien podría pensar que Namibia es un país tan ordenado, tan alemán, que hasta enumeran las dunas. No, no es eso. Lo que pasa es que la duna en cuestión se encuentra en el kilómetro 45 del parque de Sossusvlei. Resulta curioso que para acceder a la región de Sossusvlei tienes que conducir por cientos de kilómetros de pistas de […]

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  • En Namibia, cerca de la ciudad de Lüderitz, hay una ghost town fascinante llamada Kolmanskup. Fue, hace un centenar de años, una ciudad marcada por la fiebre de los diamantes. Muchos alemanes acudieron a este lugar, junto al desierto, en busca de fortuna. Encontraron diamantes y levantaron casas de estilo alemán, un casino, una fábrica de hielo y hasta un hospital. Hoy, sin embargo, sólo queda desolación, con las casas invadidas por la arena. La fortuna pasó de largo en Kolmanskup. Se encontraron diamantes más […]

    La ciudad invadida por la arena del desierto

    En Namibia, cerca de la ciudad de Lüderitz, hay una ghost town fascinante llamada Kolmanskup. Fue, hace un centenar de años, una ciudad marcada por la fiebre de los diamantes. Muchos alemanes acudieron a este lugar, junto al desierto, en busca de fortuna. Encontraron diamantes y levantaron casas de estilo alemán, un casino, una fábrica de hielo y hasta un hospital. Hoy, sin embargo, sólo queda desolación, con las casas invadidas por la arena. La fortuna pasó de largo en Kolmanskup. Se encontraron diamantes más […]

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  • Namibia es el escenario ideal para una road movie. Y es que en este enorme país (825.000 kilómetros cuadrados, casi el doble que España) viven sólo dos millones de personas. Los desiertos del Kalahari y del Namib tienen la culpa del despoblamiento. No obstante, no creo que haya país africano con mejores carreteras que Namibia. Puedo comprobarlo en el viaje de más de mil kilómetros que me lleva de Etosha a Lüderitz; las rectas infinitas y una soledad atávica me acompañan, aunque nunca falta la […]

    De “road movie” por Namibia

    Namibia es el escenario ideal para una road movie. Y es que en este enorme país (825.000 kilómetros cuadrados, casi el doble que España) viven sólo dos millones de personas. Los desiertos del Kalahari y del Namib tienen la culpa del despoblamiento. No obstante, no creo que haya país africano con mejores carreteras que Namibia. Puedo comprobarlo en el viaje de más de mil kilómetros que me lleva de Etosha a Lüderitz; las rectas infinitas y una soledad atávica me acompañan, aunque nunca falta la […]

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