Veenhuizen Holanda Archivo

  • Se acabó. Por fin he conseguido fugarme del pueblo-prisión de Veenhuizen. Después de pasar todo el mes de julio en este original pueblo holandés, entre canales, marismas, bicicletas y módulos carcelarios, me largo para el sur, a pasar calor en mi casa. La verdad es que, visto lo visto, en Veenhuizen se vive muy bien. ¡Y fresquito! Pero al final he hecho como los hermanos Dalton, he pedido el montante y me he largado. Me preguntan los amigos si salgo con la condicional. La verdad […]

    Fuga del pueblo-prisión de Veenhuizen

    Se acabó. Por fin he conseguido fugarme del pueblo-prisión de Veenhuizen. Después de pasar todo el mes de julio en este original pueblo holandés, entre canales, marismas, bicicletas y módulos carcelarios, me largo para el sur, a pasar calor en mi casa. La verdad es que, visto lo visto, en Veenhuizen se vive muy bien. ¡Y fresquito! Pero al final he hecho como los hermanos Dalton, he pedido el montante y me he largado. Me preguntan los amigos si salgo con la condicional. La verdad […]

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  • Norg, a tan sólo 8 kilómetros de Veenhuizen, es tan bonito que lleva con orgullo la etiqueta de “pueblo más bonito de la provincia de Drenthe”. Y no hay para menos. Es un pueblecito agradable de unos cuatro mil habitantes, con una plaza arbolada presidida por una iglesia del siglo XIII, cuatro o cinco calles empedradas, dos supermercados, decenas de casas con encanto, unos cuantos hoteles y restaurantes, un par de gasolineras y dos molinos restaurados, de estos que parecen a punto de foto. Con […]

    El bonito pueblo de Norg

    Norg, a tan sólo 8 kilómetros de Veenhuizen, es tan bonito que lleva con orgullo la etiqueta de “pueblo más bonito de la provincia de Drenthe”. Y no hay para menos. Es un pueblecito agradable de unos cuatro mil habitantes, con una plaza arbolada presidida por una iglesia del siglo XIII, cuatro o cinco calles empedradas, dos supermercados, decenas de casas con encanto, unos cuantos hoteles y restaurantes, un par de gasolineras y dos molinos restaurados, de estos que parecen a punto de foto. Con […]

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  • El pueblo-prisión de Veenhuizen tiene una personalidad que vas descubriendo poco a poco. Al principio, si exceptuamos la prisión, parece muy idílico, con campos verdes, canales, bicicletas… Pero a la que profundizas te das cuenta que todo en Veenhuizen parece estar hecho para empujar a sus residentes a escribir novela negra. Un ejemplo, ayer quedé con unos vecinos y el lugar elegido para la cita fue el cementerio. “Podemos beber algo allí”, me dijeron como si fuera un escenario de lo más normal. El cementerio […]

    Una cita en el cementerio de Veenhuizen

    El pueblo-prisión de Veenhuizen tiene una personalidad que vas descubriendo poco a poco. Al principio, si exceptuamos la prisión, parece muy idílico, con campos verdes, canales, bicicletas… Pero a la que profundizas te das cuenta que todo en Veenhuizen parece estar hecho para empujar a sus residentes a escribir novela negra. Un ejemplo, ayer quedé con unos vecinos y el lugar elegido para la cita fue el cementerio. “Podemos beber algo allí”, me dijeron como si fuera un escenario de lo más normal. El cementerio […]

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  • Empiezo a sospechar que en Holanda aprenden a ir en bicicleta antes de caminar. Sólo hace falta fijarse en los caminos que hay por Veenhuizen. Los fines de semana se llenan de holandeses felices que padalean por la campiña al ritmo pausado de unas bicicletas de paseo que no tienen nada que ver con las del Tour. Ves una etapa de montaña por la tele y puedes leer esfuerzo y sufrimiento en cada golpe de pedal; aquí, en cambio, lo único que ves son bicicletas […]

    Bicicletas, iglesias y prisiones

    Empiezo a sospechar que en Holanda aprenden a ir en bicicleta antes de caminar. Sólo hace falta fijarse en los caminos que hay por Veenhuizen. Los fines de semana se llenan de holandeses felices que padalean por la campiña al ritmo pausado de unas bicicletas de paseo que no tienen nada que ver con las del Tour. Ves una etapa de montaña por la tele y puedes leer esfuerzo y sufrimiento en cada golpe de pedal; aquí, en cambio, lo único que ves son bicicletas […]

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  • Las casas de los funcionarios de Veenhuizen, que se levantan entre los campos verdes y la prisión rigurosamente vigilada, son de dos o tres plantas, según el nivel de vida del funcionario, y ostentan en la fachada unas palabras que son proclamas morales. Ahí van algunos ejemplos: “Amor y Fe”, “El trabajo es vida”, “Rezar y trabajar”, “Pasión por la vida”, “Humanidad”. Estas moralinas son, en el fondo, una herencia del espíritu filantrópico que llevó a mediados del XIX a la fundación de Veenhuizen. Con […]

    “Amor y fe” en la prisión holandesa

    Las casas de los funcionarios de Veenhuizen, que se levantan entre los campos verdes y la prisión rigurosamente vigilada, son de dos o tres plantas, según el nivel de vida del funcionario, y ostentan en la fachada unas palabras que son proclamas morales. Ahí van algunos ejemplos: “Amor y Fe”, “El trabajo es vida”, “Rezar y trabajar”, “Pasión por la vida”, “Humanidad”. Estas moralinas son, en el fondo, una herencia del espíritu filantrópico que llevó a mediados del XIX a la fundación de Veenhuizen. Con […]

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